2013... Qué te parece!
Un año que se va y otro que aparece. A Ud., ¿le apetece?
Nochebuena... o nocheaceptable
Instrucciones para no arruinar esa noche tan esperada, o más bien, temida.
El amor a primavera vista
Confesiones de primavera.
El invierno ya pasó...
Sonata al cachondeo primaveral.
E.T. aquí
Una historia fantástica, de novela. O una historia de novela fantástica.
E.T. aquí otra vez
Segunda parte de esta fantástica novela histórica.
Paquete lo voy a contar
La emotiva historia detrás de los envoltorios.
¿Quién es T.A.I.?
Si no lo veo, no lo creo.
Soy de Bahía, no ría...
Hilarante hidrografía.
BASTA
Mi vieja ortografía ya no es lo que era.
En sus marcas, listos...
Una increíble fotohistoria veraniega.
La grulla playera
El legado combativo de los palmípedos.
Sombras cochinescas
Erotismo playero de alto impacto.
No te achiques...
El flagelo del reduccionismo.
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viernes, 3 de febrero de 2006
...techaba su choza...
Acá me ven, señoras y señores, como ninguno, ni el más optimista, creyente, o ferviente esperanzado de todos uds. nunca jamás de los jamases pudiera haberlo remotamente imaginado: ¡laburando!
Como podrán deducir aquellos que estaban temprana y debidamente informados, la construcción de la sala de ensayo, mi nuevo emprendimiento, ya está en marcha; y si ese Barbeta que habitualmente nos suele joder desde arriba por esta vez nos diera una
manito, a fin de mes estará abriendo sus puertas a todos los errantes músicos platenses, solicitándoles a cambio sólo una minúscula porción de su vil metal. ¡Crucen los dedos para que salga todo bien! (También vale descruzarlos para que no salga todo mal, si aquél hubiese sido vuestro vaticinio inicial)
En la foto en cuestión estoy esparciendo, y debo decir con mucho talento y paciente dedicación, una gentil capa de fijador en el nuevo techo (bajo techo, sería más apropiado decir) que felizmente colocamos, para así luego poder pintarlo de un color apropiado a los requerimientos, tarea que haré con idéntico talento y paciente dedicación.
Notarán cuán
diferente es la pigmentación de mi piel con respecto a la foto de la sombra,
subida con anterioridad en este mismísimo blog. Eso es lo que hace el solg... quiero decir, ¡el Sol! Más bien, la frecuente exposición a éste. No al blog, sino al solg... quiero decir ¡al Sol!. Así como se las tiro. No le quepan dudas. Aunque tengan bolsillos grandes.
Inevitablemente, o bien, evidentemente, surge una evidente, o más bien, inevitable inquietud: si eso es lo que hace el solg... quiero decir, el Sol, ¿¡qué será capaz de hacer el La!? ¿¡¡O el Si!!? No lo sa-bemol.
No quiero generar fobia, miedo, terror ni pánico generalizado. Pero estén alerta. Paren la oreja (cómo sea que se haga eso). Tengan mucho cuidado al infrecuente ataque de las frecuencias paranoicas.
lunes, 16 de enero de 2006
Sombras cochinescas
Esta imagen es del primer día que llegué a Monte Hermoso. Hay quien dirá que siempre que uno llega a un lugar lo hace el primer día. También el que preguntará si es la primera vez en mi vida que fui a la mencionada ciudad balnearia. No faltará quien me reproche un incorrecto uso del vocabulario, o cuantimenos, ambiguo. Sin embargo, no haré caso a ninguna de éstas necedades y proseguiré tercamente con el relato.
En la foto puede apreciarse un bronceado totalmente natural de mi piel, lo cual, puesto en el debido contexto, sólo nos permite inferir una cosa: ¡segunda quincena!
De cualquier manera, lo primero que me sorprendió al bajar hacia la playa no fue ni la inclemencia del sol para con mi piel blanquecina ni la inefable indiscreción del fotógrafo que captó la imagen a mis espaldas; mejor dicho, mi parte delantera a mis espaldas... a ver, no, no soy deforme, quise decir "en" mis espaldas... ¡no, no quise decir eso!... quise decir que de frente pero por detrás... ¡cualquiera! no, paren... déjenme pensarlo... sería algo como "aquél que inmortalizó digitalmente el frente delantero de mi cuerpo sin mi consentimiento explícito" (¡qué dificil fue explicar eso!).
En fin, yendo al grano... no a un grano mío... me refiero... yendo al punto... ¡punto negro no! ¡que cosa con uds!... además hace tiempo que no tengo acné, como pueden ver en la fot... uuh, ya sé que no ven mi espalda (no volvamos a enredarnos con la espalda que me costo mucho salir la última vez... no, no salir de mi espalda ¡¿a quién se le ocurre?!.... ¡cómo?... ah, ¿así?... ¡bdddd! ¡¡qué asco!!), pero estoy tratando de decir... ya ni sé que estoy tratando de decir. Tiendo a perder la atención. ¡Ah, ya recuerdo! Que lo que más me llamo la atención fue justamente la atención de los lugareños para conmigo.
Desde un principio, ésta fue muy buena, me atrevería a decir que excelente; de hecho se trasluce a las claras en la fotografía. Fueron muy solidarios y considerados en todo momento, respondiendo siempre a mis requerimientos, como el solicitado en esta ocasión. Un gesto de verdadera cordialidad y camaradería.
Ésta es una de las principales razones por las que me encanta viajar. Ojalá en todos los lugares del planeta la hospitalidad fuera la misma.
¿No sería éste como un mundo mucho muy feliz? ¿Un lugar más mejor como de para vivir en él? ¿eh?
Es tan sólo un idea. Una idea grande, quizás... una ideota. Un mero tópico... tal vez utópico, y algo atípico... un tópico que atraviesa los trópicos, yendo de polo a polo, de pico a pico.
Mejor cierro éste pico (es que hablo mietras escribo).
Eso sí, se los dejo para que lo piensen. ¡Pienselón, eu!




























